Tratamiento de la artrosis
La artrosis es una enfermedad articular degenerativa que afecta al cartílago de las articulaciones. Es la forma más común de artritis y suele desarrollarse con la edad. En la artrosis, la amortiguación protectora entre los huesos se desgasta gradualmente con el tiempo, lo que provoca dolor e hinchazón en la articulación afectada. Como consecuencia, el movimiento puede resultar cada vez más difícil, lo que provoca rigidez y movilidad reducida de la articulación afectada.
Síntomas comunes de la artrosis
El principal síntoma de la artrosis es el dolor en la articulación afectada. Puede tratarse de un dolor sordo y crónico que empeora con el movimiento o la presión sobre la articulación.
Otros síntomas comunes de la artrosis son:
- Hinchazón y sensibilidad de la articulación
- Rigidez y reducción de la amplitud de movimiento
- Sensación de crujido o chirrido al mover la articulación.
- Formación de espolones óseos alrededor de la articulación afectada
- Incapacidad para soportar peso sobre la articulación afectada
¿Cómo se diagnostica la artrosis?
La artrosis puede diagnosticarse mediante una combinación de exploración física, radiografías e historial médico. Durante una exploración física, el médico puede buscar inflamación, sensibilidad o hinchazón en la articulación afectada, así como una disminución de la amplitud de movimiento. Las radiografías pueden utilizarse para detectar el estrechamiento de las articulaciones y la presencia de espolones óseos. Por último, su médico puede hacerle preguntas sobre antecedentes familiares de osteoartritis, lesiones anteriores en la articulación u otras afecciones médicas que podrían aumentar el riesgo de osteoartritis.
¿Cuáles son los factores de riesgo de la artrosis?
La edad es el principal factor de riesgo de la artrosis, ya que suele desarrollarse en personas mayores de 50 años. Sin embargo, hay otros factores que pueden aumentar el riesgo de padecerla.
Los factores de riesgo de la osteoartritis incluyen
- Antecedentes familiares de artrosis
- Lesiones previas en la articulación
- Sobrepeso u obesidad
- Ocupaciones con elevadas exigencias físicas
- Ciertas afecciones médicas como la psoriasis, la diabetes y el lupus.
¿Cómo tratan los médicos ortopédicos la artrosis?
Medicamentos
Los médicos ortopédicos pueden recomendar medicamentos de venta libre, como ibuprofeno o paracetamol, para reducir la inflamación y el dolor. En los casos más graves, el médico puede recetar medicamentos más potentes, como corticosteroides o agentes biológicos.
Antiinflamatorios no esteroideos (AINE)
Los AINE suelen ser la primera línea de tratamiento para el dolor causado por la artrosis. Estos medicamentos actúan bloqueando determinadas hormonas que causan hinchazón e inflamación en el organismo.
Los AINE comunes para la osteoartritis incluyen:
- Ibuprofeno
- Naproxeno sódico
- Celecoxib
Inyecciones
Los médicos ortopédicos también pueden prescribir inyecciones, como inyecciones de corticosteroides o viscosuplementación, a quienes padecen casos más graves de artrosis. Los corticoesteroides se inyectan directamente en la articulación para reducir la inflamación y proporcionar alivio durante varias semanas o meses. La viscosuplementación consiste en inyectar un líquido lubricante en la articulación para mejorar el movimiento y reducir los síntomas de dolor.
Fisioterapia
La fisioterapia es una opción de tratamiento utilizada por los médicos ortopédicos para mejorar la movilidad y fortalecer los músculos debilitados causados por la artrosis. El objetivo de la fisioterapia es reducir el dolor y mejorar la funcionalidad de las articulaciones.
Entre las técnicas habituales de fisioterapia se incluyen:
- Ejercicios de amplitud de movimiento
- Entrenamiento de fuerza
- Fortalecimiento de los músculos centrales
- Ejercicios de estiramiento y flexibilidad
Cirugía ortopédica
En algunos casos, puede ser necesaria la cirugía ortopédica para tratar la artrosis. La cirugía puede consistir en una sustitución articular, una fusión de las articulaciones u otras técnicas para reducir el dolor y mejorar la movilidad. Estas intervenciones suelen realizarse en un hospital y requieren varias semanas de recuperación.
Sustitución de articulaciones
El tipo más común de cirugía ortopédica para la artrosis es la sustitución articular. Este procedimiento consiste en sustituir la articulación artrósica por una artificial, fabricada normalmente con componentes metálicos y plásticos. La artroplastia puede aliviar el dolor y mejorar la movilidad, lo que le permitirá volver a un estilo de vida más activo.
Fusión
La fusión de las articulaciones puede realizarse si la artrosis ha causado daños graves en una articulación. Durante este procedimiento, se fusionan dos extremos de un hueso mediante varillas o tornillos. Esto imposibilita que la articulación se mueva y evitará un mayor desgaste de la zona. El objetivo de la fusión es reducir el dolor, mejorar la estabilidad y mejorar la función de la zona afectada.
Otras opciones quirúrgicas
En algunos casos, pueden utilizarse otras técnicas como el trasplante de cartílago, la microfractura y el sistema de transferencia de autoinjerto osteocondral (OATS) para reducir el dolor y mejorar la movilidad de la articulación afectada. Estas técnicas consisten en extraer tejido enfermo o dañado de una zona del cuerpo y trasplantarlo a otra para sustituir el tejido ausente o dañado.
Incorporar remedios para la artrosis en casa
En Cameron Health, nuestros expertos pueden proporcionar una gama de remedios no quirúrgicos para ayudar a controlar los signos y síntomas de la osteoartritis en casa. Estos pueden incluir ejercicio y modificaciones de estilo de vida, así como asesoramiento nutricional y la gestión de la medicación. Mediante la incorporación de estos métodos en su rutina diaria, usted puede ser capaz de encontrar un alivio duradero de las molestias causadas por la osteoartritis.
Modificaciones del estilo de vida
Las modificaciones del estilo de vida pueden ser un remedio eficaz contra el dolor de la artrosis. Actividades como caminar, nadar, el yoga y el tai chi pueden aumentar la flexibilidad y la amplitud de movimiento de las articulaciones afectadas. Además, practicar una postura adecuada y la ergonomía (como usar un escritorio de pie o hacer pausas regulares para no sentarse) puede ayudar a reducir la tensión en las articulaciones.
Asesoramiento nutricional
Nuestros médicos también pueden recomendar cambios nutricionales para apoyar un estilo de vida saludable que sea beneficioso para quienes padecen artrosis. Una dieta rica en alimentos antiinflamatorios, como los ácidos grasos omega-3 y la fibra, puede ayudar a reducir la inflamación en las zonas afectadas, al tiempo que aporta vitaminas y minerales esenciales necesarios para la salud en general.
Cuándo acudir al médico para el tratamiento de la artrosis
Si usted está experimentando dolor de rodilla, rigidez, hinchazón, o la reducción de la amplitud de movimiento en cualquiera de sus articulaciones, es importante ponerse en contacto con el equipo ortopédico en Cameron para una evaluación profesional. Nuestros médicos pueden ayudar a diagnosticar y tratar la osteoartritis para ayudarle a manejar la condición y reducir su impacto en su vida diaria.
Es importante recordar que el diagnóstico y el tratamiento precoz de la artrosis son fundamentales para tratarla con éxito. Si no se trata, la artrosis puede empeorar con el tiempo y causar daños permanentes en las articulaciones y discapacidad.
Tratamiento ortopédico de la artrosis
En Cameron, nuestro equipo ortopédico se dedica a proporcionar una atención integral a los pacientes que sufren de osteoartritis. Nuestros experimentados proveedores trabajarán con usted para crear un plan de tratamiento personalizado adaptado a sus necesidades y estilo de vida. Ya se trate de medicamentos, terapia física o cirugía, estamos comprometidos a ayudarle a lograr los mejores resultados posibles con la menor cantidad de molestias. Programar una cita ortopédica en Indiana hoy.